viernes, 23 de junio de 2017

dulce rica bomba

Se terminó, adiós.
No lo podía entender, sabés?
No me había dado cuenta.
No lo quise ver.

En el fondo tenía esperanza.
De que la magia volviera a suceder.
De que todo recomenzara,
con solo tu boca ver.
Que la casualidad buscada
alineara los planetas una vez más,
verte, reírnos, tocarnos.
Que no quisiéramos explicar.
Pero que no sea un recuerdo!
que sí sea un loco andar.

Y cuando llegué, 
llegó conmigo la realidad.
Tu realidad, tu indiferencia.
Una gran pared de concreto,
un puto vistazo por celular.
El viaje más masoquista 
que alguna vez pude imaginar.
Cada puta esquina, cada puto lugar.
Cada barrio, colectivo,
bar, montaña, amigo.
Todo volvía a brillar.
Pero de brillo ficticio, 
en lugar de alumbrar sólo podía quemar.

Quizás me hiciste un gran regalo.
Me enseñaste que nada es estanco.
Que sólo queda seguir,
que "lo mejor está por venir".
Y a lo mejor yo me tenía que ir. 
Pero es difícil entender cuando se quiere,
cuando se extraña, cuando se siente.
Tal vez en cinco años o en mil,
pueda entender que fui muy forra,
y que me lo merezco, 
porque yo te dejé ir.

Creo que no sabía bien qué quería.
Ni cómo lo quería.
Ni con quien.
Perdoname, es que cada uno es un mundo
muy difícil de entender.
Y en ese mundo hay muchas bombas, 
muchos cambios, 
muchas y molestas cosas.

...

Tenés los ojos más honestos que haya visto,
aunque me hayas mentido,
y me hayas exigido.
La boca más dulce y carnosa,
aunque haya besado a otras.
El abrazo más suelto y cálido,
de buen amigo,
de ser amado.

Voy a extrañar tu risa,
tu capricho, tu cama,
tu calidez, tu protección
que mucha veces rechacé 
por creer innecesaria
(no lo era).

Quizás me hayas dado la lección
más grande de mi pasado.
O tal vez te haya gustado saber
que así te pudiste haber cobrado
mis desventuras y malos ratos.
Y quizás entre risas contaste este plato,
entre amigos, comiendo un gran asado.
La tonta que te buscó,
que te vio en todos lados.
Una gran anécdota de que,
por un buen rato,
me hiciste tragar otra bomba 
de veneno azucarado.

Y contado el cuento, 
colorín colorado.
Terminó el asado y luego el faso.
Las risas siguieron sonando.
Y la excusa de que "todavía duele"
haya sido un engaño.
Para reírte de mi.
Para quedar bien parado.

Y si es así, esperá tu parte.
Porque todo vuelve, 
y yo pagué.
Pero te va a quedar algo de deber.
Y si mentiste y de mi te reíste,
la bomba de veneno, 
más dulce que antes,
te va a volver. 



domingo, 11 de junio de 2017

Extraño.

Solamente que extraño quererte.
El abrazo cálido y conocido.
Seguro.
Cotidiano.
Nunca aburrido.

El apego. La amistad.
Alegrarse. Comer y reventar.
Películas. No discutir.
Bañarse. Fumar. Hablar.
Coger y nada más.


Presentar. Sentir.
En algún momento sospechar. 
Callar, aunque dudar.
Bailar. Beber y reventar.
Coger y dormir.

Buscar. Llamar.
Costumbre. Mercado.
Desayunar. Discutir.
Viajar. Tener frío.
Coger y morir.

Discutir primero.
Discutir después.
Viajar más, amar menos.
Falta de dinero.
Rompimiento de encanto.
Dolor. Defectos.
Rechazo. Malestar.
Coger enojados.

Discutir como vivir.
Pelear para hablar.
Distancia. Desapego.
Llorar. Estallido.
Arrepentimiento. Tristeza.
Dejar de ser amigos.
(Coger con amigos).

¿Cómo sucede que después de tanto amor todo se vuelva desconocido?
¿Cómo pasar de ser amante a extraño?
Sólo saber que extraño amarte.