jueves, 6 de julio de 2017

Sí. Te extraño. Pero no siempre.
Me di cuenta que el olvido se comenzó a esparcir.
Que ya llegaron algunas noches que me sorprendieron sin vos, sin tu recuerdo, sin tu voz.
Algunos días en los que ya no me aferro a tu muñeca, en los que ya no agarro tan fuerte tu mano.
Días en los que no me produce dolor ni bronca recordarte...
Está comenzando a producirme nada..

Síntomas de olvidar, de perdonar y liberar.
Cuando algunas fotos ya empiezan a dejar de ser tan brillantes, tan vívidas y se comienzan a teñir de gris, de normalidad. 
Otras noches no: se vuelve tierno el recuerdo, y la pena de lo-que-no-pudo-ser ocupa lugar en el pecho.

Pero los síntomas ya empezaron.
Como dejar una flor al sol que se marchita y enveceje.
Es increible como cosas tan bellas como las flores y el amor pueden morir de la misma forma..