lunes, 2 de abril de 2012

Los dias de la nada

Hoy pensaba.. pensaba la nada,
en esos dias que pienso NADA.
Estás ahi, vivo, feroz, lleno de vitalidad,
lleno de amor tu corazón,
llena de felicidad tu alma.

Y en estos dias que pienso NADA,
me siento vacía,
triste, fría.
No me gusta como soy,
no quiero verte sonreir,
casi que no tengo ganas de vivir.

La marea roja sube, alta, dolorosa,
impune, vertiginosa.
Me hace sufrir unos dias,
y se va,. para volver en un tiempo más.

Y yo pienso, en los dias de la nada,
¿qué carajo será?
¿Seré bipolar?

Mi mente absorbe, aprende, lee,
investiga, calcula, ordena, manipula..
PERO NO SE DESPRENDE.
Olvido cosas hermosas, importantes,
detalles que me sonríen.
Recuerdo sólo las razones de los dias de la NADA,
mientras los dias de los demás se viven.

En los dias de la nada todo es aburrido,
incoloro, inútil, gris, estúpido,
ridiculo, absurdo, patético.
Podría haberme escabullido...

Y quizá ese sea mi dolor:
saber que existen, que están,
que vendrán..
Pero me tortura transitarlos,
vivirlos, recordarlos.

Permitirles que me caven profundo,
bien adentro,
que me infecten hasta los huesos.
Para odiarme y odiar verte,
al que lee, al que ríe, al que vive,
en fin, a todo ser viviente..
(y si es querido el odio es más exigente).

¿Cómo se eliminan los dias de la nada?
Solo puedo decir que dejarlos pasar
dándoles una bienvenida
puede ser una opción para zafar.

No prestarles atención,
y quizá un poquito, llorar...

Odio los dias de la nada,
porque son los mismos que me hacen odiar.

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