martes, 22 de marzo de 2011

No te había prestado atención.
Hoy estás de vuelta.
Y es lindo saber de ti.

Por lo menos, ya no me siento confundida como antes.
No tanto.
Y me gusta saber de ti.
Es lindo saber de ti.

En definitiva siempre quisiste cuidarme,
te hubieses quedado a dormir en mi jardín.
Alimentándote de mi polen,
de la frescura de mi tierra,
del calor de mis capullos.

Quizá no sea lo correcto reubicarte en mi camino,
quizá es demasiado pronto,
o demasiado tarde.

Pero intuyo que todo está bien,
que se ralentice nuestro encuentro,
que se demoren todas las palabras.

Tenemos en común tanto, 
y es linda tu risa.
Hay algo en ti que me da miedo,
que me atemoriza.

Pero brindo por tu sinceridad,
y tu nobleza.
No perteneces a la misma raza de machistas.
Te gusta el progreso,
y hacia eso vas.

A veces me sacas de todo esto,
de la vorágine que me aturde,
me das paz.

No se qué será de ti en mi vida,
¿t quedas?
¿te vas?
¿vuelves a volver?

Por el momento no quiero preguntarme,
no quiero preguntarte,
qué creo,
que crees.

Puede que esté bien que llegues,
y te quedes,
y llenes ese hueco de tristeza,
de abandono,
que un dia un sin-mente me cavó.

Abro mi puerta demasiado despacio,
para que no entres apresurado.
Yo no sorteo mi halo.

Quieres que te diga,
que te hable,
que me exprese.
Pero yo sólo quiero atardeceres.
Un suave beso,
y un abrazo por meses.


1 comentario:

  1. hola que tal?,te pasastes por mi blog y la verdad,gracias por tu comentario y tus consejos,se que tienes toda la razon,eso es indiscutible,quisiera salir de toda esta basura pero nadie mejor que tu sabra que no ess facil,aunque tambien creo que no imposible,gracias de corazon,cuidate

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